MICI 01-04-26. El proceso de adhesión de Panamá a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) representa la apertura hacia mayores oportunidades para la producción nacional y el dinamismo económico. El ministro de Comercio e Industrias, Julio Moltó, lo definió como un “paso estratégico” en la consecución de la visión de país planteada por el Gobierno Nacional.
Durante su participación en la Conferencia Anual de Ejecutivos de Empresas CADE Chiriquí 2026, el ministro explicó las ventajas y perspectivas de la adhesión a este organismo. “Es una decisión que suma, que fortalece y que amplía oportunidades”, expresó durante su intervención.
Moltó destacó que la adhesión a la OCDE tiene un impacto directo en el funcionamiento del país. “Impacta en la forma en que se diseñan y ejecutan las políticas públicas”, señaló. Esto implica un proceso de modernización regulatoria, orientado a alinearse con las dinámicas actuales de inversión y producción.
Asimismo, indicó que se espera que el sector productivo evolucione en sus prácticas: desde la forma en que produce, hasta cómo controla la calidad y cumple con los estándares exigidos por los mercados internacionales. “No se trata solo de participar en mercados, sino de integrarse a aquellos más exigentes, donde se reconoce el valor de hacer bien las cosas”, añadió.
Este año, CADE Chiriquí se desarrolló bajo el lema: “OCDE: ¿confianza global, progreso local? El futuro de Panamá en debate”. Según la presidenta de APEDE Chiriquí, Giselle Otero de Socarraz, el objetivo principal es generar propuestas concretas que impulsen el desarrollo sostenible en la región occidental, promoviendo una visión integrada entre los distintos sectores del país.
“El futuro de Panamá no se espera, se construye desde sus territorios, y la región occidental está lista para liderarlo”, afirmó Otero de Socarraz, reiterando que el diálogo y el trabajo en equipo son claves para aprovechar las oportunidades que surgen en medio de los desafíos.
En el evento también se analizaron proyectos estratégicos de infraestructura y conectividad, como el tren Panamá–Frontera, el Aeropuerto Internacional Enrique Malek y el proyecto de Puerto Barú. Además, esta edición destacó por la inclusión de temas como el turismo sostenible, la economía indígena y el fortalecimiento del capital humano, reconociendo el valor social detrás del crecimiento económico.
