MICI 01-09-26 La Zona Franca Pesquera del Pacífico, ubicada en Tanara, distrito de Chepo, continúa fortaleciendo su capacidad productiva y exportadora, con aproximadamente 300 mil libras semanales de pescado congelado procesado y operaciones dirigidas hacia mercados de América, Europa y Asia.
A un año del inicio de sus operaciones, el complejo genera alrededor de 140 empleos y mantiene presencia comercial en países como: Estados Unidos, España, Nicaragua y Chile, además de otros mercados internacionales.
“Este tipo de proyecto que genera empleos directos e indirectos, muestra cómo una decisión de esta administración puede abrir nuevas actividades alrededor de lo que una región produce: procesamiento, transporte, logística, servicios, exportaciones y empleo”, expresó el ministro de Comercio e Industrias, Julio Moltó, durante el Consejo de Gabinete Extraordinario Ampliado en Tortí, Chepo.
La zona franca está integrada por empresas como Corporación Pesquera del Istmo, Biorenewal Rendering y Servicios Francos, dedicadas al procesamiento de productos pesqueros, aprovechamiento de subproductos y desarrollo de servicios comerciales.
El gerente administrativo de la Zona Franca Pesquera del Pacífico, Edgardo Pérez, explicó que el proyecto está orientado a facilitar la instalación de empresas vinculadas con la adecuación, procesamiento y transformación de productos para su posterior comercialización, en este caso el pescado y derivados.
“Nuestras operaciones incluyen el ingreso de materia prima, tanto importada como proveniente del mercado local, para su procesamiento y transformación, con miras a su posterior exportación hacia diferentes mercados internacionales”, señaló.
La operación también incorpora tecnología y sostenibilidad. Corporación Pesquera del Istmo cuenta con túneles de congelación de alta tecnología y avanza en la incorporación de paneles solares para aprovechar fuentes renovables de energía.
Por su parte, Biorenewal Rendering desarrolla un modelo de economía circular mediante la recolección de residuos generados por plantas procesadoras de pescados y mariscos, que posteriormente son transformados en harina y aceite de pescado, generando nuevos productos con valor comercial y reduciendo el impacto ambiental.
La administradora, Yariela Castillo destacó además el impacto social del proyecto, señalando que aproximadamente el 70% de la fuerza laboral está conformada por mujeres, junto con acciones de responsabilidad social y apoyo a centros educativos de la comunidad de Tanara.
Como parte de sus planes de crecimiento, la administración proyecta ampliar la zona franca en aproximadamente una hectárea y media, con el objetivo de atraer nuevas empresas, incrementar su capacidad comercial y generar más oportunidades de empleo.
El proyecto fue autorizado por el Consejo de Gabinete en septiembre de 2025, con una inversión superior a B/.10.8 millones, orientada al desarrollo de actividades pesqueras y acuícolas con valor agregado. Esta decisión fue respaldada por medio del Régimen Especial de Zonas Francas (Ley 32 de 2011).
Desde el Ministerio de Comercio e Industrias (MICI) se continúa impulsando el desarrollo de las zonas francas como plataformas para atraer inversión, diversificar las exportaciones, generar empleo y fortalecer la competitividad de Panamá en los mercados internacionales.
