MICI 12-09-26 A un mes de la entrada en vigor del nuevo esquema de aranceles adicionales de Estados Unidos, Panamá consolida una condición comercial favorable que fortalece la competitividad de su agroindustria en uno de sus principales mercados de destino.
Desde el 24 de julio, Panamá quedó excluida de la lista de economías sujetas al nuevo recargo adicional, que establece aranceles de entre 10% y 12.5% para los países incluidos.
Para los productos panameños que cumplen con las condiciones del Tratado de Promoción Comercial (TPC) entre Panamá y Estados Unidos, esta exclusión permite conservar la tarifa preferencial correspondiente, incluido el 0% de arancel para los bienes que califican. Esta ventaja incrementa el atractivo de la oferta panameña frente a productos de otros países de la región que sí están sujetos al recargo adicional.
La agroindustria panameña se perfila como uno de los sectores con mayor potencial para capitalizar esta oportunidad. En una industria altamente competitiva y sensible al precio, especialmente en el canal de supermercados de Estados Unidos, evitar un costo arancelario adicional puede fortalecer la posición de los productos nacionales frente a proveedores de otros mercados.
Entre los productos panameños con presencia en el mercado estadounidense destacan el azúcar de caña, pescado, mariscos, banano, sandía, café y papaya, junto con bienes procesados y manufacturados como vinagre, salsas, pastas y otros productos con potencial de crecimiento comercial.
Para los exportadores, la ausencia del arancel adicional de entre 10% y 12.5% representa un beneficio económico que puede traducirse en mejores condiciones de negociación, precios más competitivos o mayores márgenes para exportadores e importadores. Además, Estados Unidos se mantiene como el principal socio comercial de Panamá y representa el 18% de sus exportaciones de bienes.
Más allá del comercio de bienes, esta condición arancelaria favorable también refuerza el atractivo de Panamá para la inversión extranjera y el nearshoring. Empresas internacionales pueden considerar al país como plataforma para establecer operaciones productivas, fabricar y exportar hacia Estados Unidos, aprovechando su conectividad logística y acceso preferencial al mercado estadounidense.